Oraciones de la Sangre de Cristo
Estas «31 Oraciones Poderosas a la Sangre de Cristo» están basadas en 31 versículos de la Biblia, y te guiarán a alabar, adorar y agradecer por el gran sacrificio que hizo Jesucristo en la cruz.
Este reto de 31 días de oraciones poderosas ha sido diseñado para que detengas tu rutina y te enfoques en el poder redentor de Jesús. No son simples palabras; cada una de estas plegarias está cimentada en 31 versículos de la Biblia que activarán tu fe y renovarán tu mente.
Al unir la oración con la escritura bíblica, permites que la verdad de Dios penetre en tu corazón, rompa cadenas y te prepare para recibir las bendiciones que Él ya ha diseñado para ti.
¿Cómo hacer este reto de 31 días?
* Separa un momento: Dedica 5 minutos cada mañana antes de comenzar tus actividades.
* Lee y Medita: Lee el versículo del día y luego realiza la oración con voz audible.
* Declara Victoria: Cree de corazón que el poder de la sangre de Cristo está operando en tu vida mientras oras.
Comencemos hoy mismo este camino de fe y ora así...
Basada en Juan 1:41
«Este halló primero a su hermano Simón, y le dijo: Hemos hallado al Mesías (que traducido es, el Cristo).»
Cristo,
Hoy quiero encontrarme contigo,
porque tú eres el ungido de Dios.
Señor, ven a mi encuentro
y luego yo compartiré con otros
el poder que hay en tu sangre.
Amén.
Basada en Juan 4:25
«Le dijo la mujer: Sé que ha de venir el Mesías, llamado el Cristo; cuando él venga nos declarará todas las cosas.»
Cristo,
Hoy te clamo para que vengas a mi vida.
Si vienes a mí, tú me explicarás todas las cosas,
yo comprenderé y mi fe crecerá,
y no habrá nada imposible.
Ven oh Cristo,
con el poder de tu sangre preciosa.
Amén.
Basada en Hechos 1:3
«...a quienes también, después de haber padecido, se presentó vivo con muchas pruebas indubitables, apareciéndoseles durante cuarenta días y hablándoles acerca del reino de Dios.»
Amado Cristo,
Revélate a mí en este día,
ven oh Señor y manifiesta tu vida en mí,
ven y enséñame sobre el reino de Dios,
y sobre el poder que hay en tu sangre.
Amén.
Basada en Hechos 24:24
«Algunos días después, viniendo Félix con Drusila su mujer, que era judía, llamó a Pablo, y le oyó acerca de la fe en Jesucristo.»
Cristo,
Dame la oportunidad de compartir con otros sobre tu gran amor,
tu sacrificio, y el poder que hay en tu sangre.
Crea el momento, convócame,
y ahí estaré para decirle a todos
que tú eres amor y poder.
Amén.
Basada en Romanos 1:1
«Pablo, siervo de Jesucristo, llamado a ser apóstol, apartado para el evangelio de Dios.»
Cristo,
Hoy someto mi voluntad a la tuya.
Hoy renuncio a mis deseos y a mis estrategias,
y decido vivir para ti,
como un esclavo que ya no es dueño de su vida,
así soy yo, esclavo por amor a tu Reino
y al poder que hay en tu preciosa sangre.
Hoy saldré a hacer mis actividades
y aprovecharé toda buena oportunidad
para compartir con otros sobre
las buenas nuevas de salvación que hay en ti.
Amén.
Basada en Romanos 1:5
«...y por quien recibimos la gracia y el apostolado, para la obediencia a la fe en todas las naciones por amor de su nombre.»
Cristo,
Gracias te doy porque por medio tuyo,
he recibido el privilegio y la autoridad
de anunciar por todas partes sobre el amor de Dios,
a fin de que crean en él y lo obedezcan,
lo cual dará gloria a su nombre.
Amén.
Basada en Romanos 1:16
«Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree; al judío primeramente, y también al griego.»
Cristo,
Yo NO me avergüenzo
de las buenas nuevas de salvación
que hay a través tuyo.
Tu vida, tu muerte y resurrección
demuestran el poder de Dios en acción.
Ese poder es capaz de salvar
a todos los que creen,
a los judíos primero
y también al resto del planeta.
Gracias mi Señor por tu sangre preciosa.
Amén.
Basada en Romanos 2:16
«...en el día en que Dios juzgará por Jesucristo los secretos de los hombres, conforme a mi evangelio.»
Cristo,
El mensaje que proclamo
es que se acerca el día
en que Dios el Padre,
a través tuyo, juzgará
la vida secreta de cada uno.
Por favor, fortaléceme para que pueda
anunciar este mensaje con poder y autoridad.
Solo así, muchos procederán
al arrepentimiento y a la salvación.
Deseo que tu preciosa sangre cubra mi vida
y la vida de todos a quienes yo les guío hacia ti.
Amén.
Basada en Romanos 3:21
«Pero ahora, aparte de la ley, se ha manifestado la justicia de Dios, testificada por la ley y por los profetas.»
Amado Cristo Jesús,
Gracias por entregar tu vida y derramar tu sangre.
Gracias por tomar mi lugar en la cruz.
Gracias por evitar que yo tenga que sacrificar
animales para pedir perdón por mis pecados.
Gracias porque ahora puedo entrar confiadamente
al Trono de gracia del Padre Celestial a través tuyo.
Por favor, recibe hoy mi alabanza,
mi adoración y mi gratitud.
Amén.
Basada en Romanos 3:24
«...siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús.»
Oh Cristo,
Gracias a ti, el Padre Celestial me declara a mí: Justo.
Eso significa que ningún pecado
me condenará porque yo me he arrepentido.
Gracias a ti yo alcanzo salvación de forma gratuita.
Te alabo oh mi Señor, te alabo por tu bondad.
Te alabo porque hoy soy libre del castigo eterno.
Por tu muerte, por tu sangre y por tu resurrección,
yo no moriré, sino que viviré.
Amén.
Basada en Romanos 5:2
«...por quien también tenemos entrada por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes, y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios.»
Cristo,
Gracias mi Señor,
porque por medio de tu sacrificio y tu sangre,
hoy yo soy declarado JUSTO ante Dios.
Gracias a ti hoy tengo PAZ con el Padre Celestial,
porque me he arrepentido de mis pecados.
Mi relación con el Todopoderoso Dios
se ha restaurado gracias a ti.
Debido a mi fe, me has dejado entrar
en un lugar de privilegio inmerecido
en el cual ahora permanezco.
Hoy espero con confianza y alegría
participar de la gloria de Dios.
Amén.
Basada en Romanos 5:6
«Porque Cristo, cuando aún éramos débiles, a su tiempo murió por los impíos.»
Cristo,
Yo era totalmente incapaz de
salvarme a mí mismo del castigo
eterno a causa de mis pecados.
Pero tú viniste en el momento preciso
y moriste por mí para que así
yo alcance salvación.
Ahora, gracias a tu muerte,
gracias a tu sangre,
gracias a tu sacrificio,
el Padre Celestial me ha aceptado
en su Reino.
Te alabo mi amado Cristo.
Amén.
Basada en Romanos 5:8-9
«(8.)Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros. (9.)Pues mucho más, estando ya justificados en su sangre, por él seremos salvos de la ira.»
Cristo,
Gracias por venir a mi vida.
Gracias por dar tu vida por mí.
Gracias por revelarme el amor
del Padre a través de tu sacrificio.
Gracias a tu preciosa sangre,
hoy soy JUSTO a los ojos de Dios.
Gracias a ti, yo seré salvado
de la condenación de Dios,
y no veré el infierno,
sino que disfrutaré
de la gloria del Cielo.
Gracias.
Basada en Romanos 5:18
«Así que, como por la transgresión de uno vino la condenación a todos los hombres, de la misma manera por la justicia de uno vino a todos los hombres la justificación de vida.»
Cristo,
Guárdame de caer en tentación.
Ayúdame a expulsar al diablo de mi vida
y salir victorioso así como tú venciste.
Desde los días de Adán,
todos caemos en pecados
y recibimos condenación.
Pero yo quiero vencer
a través de tu fortaleza,
de tu sangre y de tu gran nombre.
Te alabo porque un solo acto
de justicia de tu parte,
trajo a mi vida una relación
correcta con Dios el Padre,
ese acto fue tu muerte en la cruz.
Gracias por la vida nueva
que hoy tengo a través tuyo.
Amén.
Basada en Romanos 6:4
«Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva.»
Cristo,
Hoy declaro que he muerto
a mi antigua forma de vivir.
Declaro que mis obras pecaminosas
están sepultadas mediante el bautismo.
Gloria a Dios, porque tú fuiste
levantado de los muertos
por el poder glorioso
del Padre Celestial.
Ahora también yo puedo
vivir una vida nueva
gracias a tu sangre,
a tu muerte y
resurrección.
Gracias Señor.
Basada en Romanos 6:6-9
«(6.)Sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado. (7.)Porque el que ha muerto, ha sido justificado del pecado. (8.)Y si morimos con Cristo, creemos que también viviremos con él; (9.)sabiendo que Cristo, habiendo resucitado de los muertos, ya no muere; la muerte no se enseñorea más de él.»
Cristo,
Gracias por haber sido crucificado
para que mi antiguo ser pecaminoso
sea crucificado contigo.
Ahora, el pecado perdió
su poder en mi vida.
Ya no soy esclavo del pecado.
He muerto contigo,
soy liberado del poder del pecado.
En vista a que he muerto contigo,
sé que también viviré contigo.
Estoy seguro de eso,
porque tú fuiste levantado
de los muertos
y nunca más volverás a morir.
Gracias a ti,
yo tampoco sufriré la
segunda muerte que condena,
sino que resucitaré para vida eterna.
Gracias mi Cristo.
Basada en Romanos 6:11;23
«(11.)Así también vosotros consideraos muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús, Señor nuestro. (23.)Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.»
Cristo,
Hoy me considero muerto al poder del pecado.
Hoy me considero vivo para Dios
por medio de tu sacrificio en la cruz.
Yo renuncio a la práctica del pecado,
porque su paga es la muerte.
Yo acepto el regalo que Dios me da
pues es la vida eterna por medio
tuyo oh mi Cristo Jesús.
Gracias por tu sacrificio,
gracias por tu sangre,
gracias por tu amor.
Amén.
Basada en Romanos 7:4
«Así también vosotros, hermanos míos, habéis muerto a la ley mediante el cuerpo de Cristo, para que seáis de otro, del que resucitó de los muertos, a fin de que llevemos fruto para Dios.»
Cristo,
Yo he muerto al poder de la ley
de los sacrificios.
No hay sangre más valiosa
que la tuya hoy te alabo.
Ningún sacrificio
que yo haga superará
el que tú hiciste por mí.
Ahora estoy unido a ti en alma,
espíritu y cuerpo;
y nada nos separará.
Como resultado,
podré producir una cosecha
de buenas acciones para Dios.
Hoy me levanto
para crear algo nuevo
que glorifique tu nombre.
Guíame a través de tu
Espíritu Santo.
Amén.
Basada en Romanos 8:1-11
«(1.)Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu. (2.)Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte. (3.)Porque lo que era imposible para la ley, por cuanto era débil por la carne, Dios, enviando a su Hijo en semejanza de carne de pecado y a causa del pecado, condenó al pecado en la carne; (4.)para que la justicia de la ley se cumpliese en nosotros, que no andamos conforme a la carne, sino conforme al Espíritu. (5.)Porque los que son de la carne piensan en las cosas de la carne; pero los que son del Espíritu, en las cosas del Espíritu. (6.)Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz. (7.)Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden; (8.)y los que viven según la carne no pueden agradar a Dios. (9.)Mas vosotros no vivís según la carne, sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de él. (10.)Pero si Cristo está en vosotros, el cuerpo en verdad está muerto a causa del pecado, mas el espíritu vive a causa de la justicia. (11.)Y si el Espíritu de aquel que levantó de los muertos a Jesús mora en vosotros, el que levantó de los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que mora en vosotros.»
Cristo,
Gracias mi Señor porque ya
no hay condenación para mí.
Ya NO estoy dominado
por una naturaleza pecaminosa.
Ahora soy controlado por el
Espíritu de Dios que vive en mí.
Algún día mi cuerpo
morirá por causa del pecado.
Pero tu Espíritu me dará vida,
porque yo fui declarado
justo a los ojos de Dios.
El Espíritu de Dios quien te levantó
a ti de los muertos, vive en mí.
Así como Dios te levantó de los muertos,
él dará vida a mi cuerpo mortal
mediante el mismo Espíritu.
Todo esto es posible porque
tú aceptaste derramar
tu sangre por amor a mí.
Gracias mi Señor y Rey.
Basada en Romanos 8:17
«Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados.»
Cristo,
Gracias a ti, hoy soy hijo
de Dios el Padre.
Gracias a ti, hoy soy heredero
juntamente contigo.
Gracias a ti, hoy puedo disfrutar
de la gloria de Dios.
En tu nombre acepto el desafío
de participar de tu sufrimiento.
Oraré, ayunaré, estudiaré la Biblia
y obedeceré a tu Espíritu.
Iré adonde me digas,
hablaré lo que me enseñes.
Ya no soy mío sino tuyo,
porque tu sangre
pagó por mis pecados.
Gracias mi Señor.
Amén.
Basada en Romanos 8:34-39
«(34.)¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió; más aun, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros. (35.)¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada? (36.)Como está escrito: Por causa de ti somos muertos todo el tiempo; somos contados como ovejas de matadero. (37.)Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. (38.)Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, (39.)ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.»
Cristo,
Gracias a ti nada ni nadie me puede condenar.
Tú moriste y resucitaste por mí,
y estás sentado en el lugar de honor.
Estás a la derecha de Dios e intercediendo
en favor mío, te alabo mi Señor.
¿Acaso hay algo que pueda separarme de tu amor?
A pesar de mis problemas o aflicciones,
de la persecución, del hambre, la miseria,
el peligro o la amenaza de muerte,
yo sé que tú estás ahí cuidando de mí.
Declaro que mi victoria es absoluta
por medio de tu amor y tu poder.
Ningún demonio en las alturas ni en
las profundidades me separará de Dios.
Nada en toda la creación podrá jamás
separarme del amor del Padre.
Nadie me apartará de ti,
de tu sangre, de tu amor y poder.
Gloria a ti mi Rey.
Basada en Romanos 9:5
«...de quienes son los patriarcas, y de los cuales, según la carne, vino Cristo, el cual es Dios sobre todas las cosas, bendito por los siglos. Amén.»
Cristo,
Tú eres Dios.
Tú reinas sobre todas las cosas.
Tú eres digno de eterna alabanza.
Tú eres mi Salvador, quien derramó su sangre por mí.
Nadie más hizo por mí lo que tú has hecho.
Recibe en este momento mi alabanza.
Recibe mi vida para tu servicio.
Úsame hoy para exaltar al Padre.
Úsame hoy para ayudar a otros.
Úsame mi vida porque tuyo soy.
Amén.
Basada en Romanos 10:4;17
«(4.)Porque el fin de la ley es Cristo, para justicia a todo aquel que cree. (17.)Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.»
Cristo,
Tú cumpliste con todo el propósito
por el cual se entregó la ley.
Mi fe en ti, en tu sacrificio,
en tu sangre, en tu amor y poder,
me declaran justo a los ojos de Dios.
Mi fe ha crecido cada día
que he oído las buenas noticias
del amor y el poder de
Dios a través tuyo.
Gloria a ti mi Señor,
gloria a ti mi Rey,
gloria a ti oh
poderoso Cristo.
Amén.
Basada en Romanos 11:20
«Bien; por su incredulidad fueron desgajadas, pero tú por la fe estás en pie. No te ensoberbezcas, sino teme.»
Cristo,
Yo soy como una rama en el árbol de la fe.
Ayúdame por favor a mantenerme enfocado en ti.
Ayúdame a ser siempre parte de tu cuerpo
y beber tu sangre a través de la Santa Comunión.
No quiero nunca ser arrancado por perder la fe y apartarme.
Ayúdame a ser humilde y comprender que otros
perdieron su lugar por causa de la incredulidad.
Ayúdame a permanecer y NO ser arrancado.
Te pido que tu Espíritu
hoy me guíe a vivir por fe.
Amén.
Basada en Romanos 11:25
«Porque no quiero, hermanos, que ignoréis este misterio, para que no seáis arrogantes en cuanto a vosotros mismos: que ha acontecido a Israel endurecimiento en parte, hasta que haya entrado la plenitud de los gentiles.»
Cristo,
Ayúdame a entender el misterio
de la adopción espiritual.
Ayúdame a comprender que Dios
me amó tanto que permitió tu muerte.
Tu sangre y tu sacrificio final
hicieron posible que yo sea adoptado
en tu familia espiritual.
Los judíos son tu pueblo amado,
pero también ahora yo soy parte
de tu pueblo por FE en ti.
Enséñame a través de tu Espíritu a mantener
una actitud humilde ante todo esto.
Guárdame de hablar mal contra Israel
porque ellos son como ramas
originales del árbol de vida.
Yo soy una rama injertada,
salí de un olivo silvestre y fui
injertado a la vida por medio de tu amor.
Quiero comprender todo esto
para amar a tu pueblo Israel,
y amarte a ti aun más que antes.
Permaneceré en la fe hasta que se complete
el número de los que tienen que salvarse.
Gracias por hacerme parte de tu familia
y de tu árbol de vida.
Cristo, gracias por tu amor y tu sacrificio.
Amén.
Basada en Romanos 14:9-18
«(9.) Porque Cristo para esto murió y resucitó, y volvió a vivir, para ser Señor así de los muertos como de los que viven. (10.)Pero tú, ¿por qué juzgas a tu hermano? O tú también, ¿por qué menosprecias a tu hermano? Porque todos compareceremos ante el tribunal de Cristo. (11.)Porque escrito está: Vivo yo, dice el Señor, que ante mí se doblará toda rodilla, y toda lengua confesará a Dios. (12.)De manera que cada uno de nosotros dará a Dios cuenta de sí. (13.)Así que, ya no nos juzguemos más los unos a los otros, sino más bien decidid no poner tropiezo u ocasión de caer al hermano. (14.)Yo sé, y confío en el Señor Jesús, que nada es inmundo en sí mismo; mas para el que piensa que algo es inmundo, para él lo es. (15.)Pero si por causa de la comida tu hermano es contristado, ya no andas conforme al amor. No hagas que por la comida tuya se pierda aquel por quien Cristo murió. (16.)No sea, pues, vituperado vuestro bien; (17.)porque el reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo. (18.)Porque el que en esto sirve a Cristo, agrada a Dios, y es aprobado por los hombres. »
Cristo,
Tu muerte y resurrección merecen
toda mi alabanza y gratitud.
La Biblia dice que tú eres el Señor
de los vivos y de los muertos.
Ayúdame a comprender y publicar
que tú eres Señor de Señores.
Ayúdame a enseñar y guiar
a otros hacia esta fe y este poder.
Ayúdame a amar y perdonar
a todos porque tú moriste por todos.
Ayúdame a NO hacer nada que
haga tropezar a un pequeño de la fe.
Ayúdame a tener la actitud correcta
cuando te sirvo a ti y a Dios Padre.
Ayúdame a vivir agradecido
todos los días de mi vida.
Sé que incluso los demás
aprobarán mi actitud.
El justo lo verá y se alegrará.
Gracias por venir a mi vida.
Amén.
Basada en Romanos 15:3-7
«(3.) Porque ni aun Cristo se agradó a sí mismo; antes bien, como está escrito: Los vituperios de los que te vituperaban, cayeron sobre mí. (4.) Porque las cosas que se escribieron antes, para nuestra enseñanza se escribieron, a fin de que por la paciencia y la consolación de las Escrituras, tengamos esperanza. (5.) Pero el Dios de la paciencia y de la consolación os dé entre vosotros un mismo sentir según Cristo Jesús, (6.) para que unánimes, a una voz, glorifiquéis al Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo. (7.) Por tanto, recibíos los unos a los otros, como también Cristo nos recibió, para gloria de Dios.»
Cristo,
Te alabo, porque no viviste para
agradarse a ti mismo.
Los insultos de los impíos
contra Dios, cayeron sobre ti.
Dame oh Señor esa fortaleza para
vivir y honrar al Padre Celestial.
Ayúdame para que mi vida sea un
testimonio diario de paciencia y ánimo.
Necesito incluso aprender a vivir en
plena armonía con otros.
Necesito vivir como corresponde a tus seguidores.
Dame madurez para aceptar a los demás.
Dame sabiduría para aprender de ti.
Tú oh Cristo, me aceptaste a mí.
Que Dios reciba toda gloria.
Gracias mi Señor.
Amén.
Basada en Romanos 15:8
«Pues os digo, que Cristo Jesús vino a ser siervo de la circuncisión para mostrar la verdad de Dios, para confirmar las promesas hechas a los padres.»
Cristo,
Ayúdame a amar a los judíos.
Ayúdame a recordar que tú derramaste
tu sangre por ellos.
Ayúdame a aceptar que Dios
les demostró sus fieles promesas
a los antepasados de Israel.
Pareciera que todo el mundo espiritual
y la salvación son para mí
y la iglesia solamente.
Pero al leer la Biblia comprendo
que tu pueblo escogido siempre fue,
es y será Israel.
Enséñame a amarles
así como tú les amas.
Te alabo mi Señor
por tu gran amor.
Amén.
Basada en Romanos 15:16-20
«(16.) Para ser ministro de Jesucristo a los gentiles, ministrando el evangelio de Dios, para que los gentiles le sean ofrenda agradable, santificada por el Espíritu Santo. (17.) Tengo, pues, de qué gloriarme en Cristo Jesús en lo que a Dios se refiere. (18.) Porque no osaría hablar sino de lo que Cristo ha hecho por medio de mí para la obediencia de los gentiles, con la palabra y con las obras, (19.) con potencia de señales y prodigios, en el poder del Espíritu de Dios; de manera que desde Jerusalén, y por los alrededores hasta Ilírico, todo lo he llenado del evangelio de Cristo. (20.) Y de esta manera me esforcé a predicar el evangelio, no donde Cristo ya hubiese sido nombrado, para no edificar sobre fundamento ajeno,»
Cristo,
Hoy soy un mensajero tuyo.
Transmitiré a todos
la buena noticia de tu amor y tu poder.
Todo el que acepte mi mensaje
será como una ofrenda aceptable a Dios.
Todo el que acepte tu salvación
será santo por el Espíritu del Altísimo.
Me impacta saber que ahora
tú puedes usar mi vida.
Tú eres mi héroe, sin embargo
tú me usarás para salvar a otros.
Despliega tu poder a través mío,
para que los incrédulos vean y crean.
Manifiesta tus señales milagrosas y maravillas,
y por el poder del Espíritu de Dios.
Permite que yo presente
tus buenas nuevas de esta manera,
con poder del Cielo.
Ayúdame oh Señor a llevar
este mensaje de vida,
donde nunca antes se ha oído tu nombre.
Que los oyentes crean,
y que los que crean alcancen
salvación, sanidad y liberación.
Que haya gozo y celebración
con las maravillas que tú harás.
Que tu sangre sea honrada
porque cada gota fue
derramada por amor.
Te alabo mi Cristo.
Amén.
Basada en 1 Corintios 1:2;4
«(2.) A la iglesia de Dios que está en Corinto, a los santificados en Cristo Jesús, llamados a ser santos con todos los que en cualquier lugar invocan el nombre de nuestro Señor Jesucristo, Señor de ellos y nuestro. (4.) Gracias doy a mi Dios siempre por vosotros, por la gracia de Dios que os fue dada en Cristo Jesús;»
Cristo,
Gracias porque tus palabras son para mí.
Gracias por haberme pagado el precio por mí.
Gracias a ti hoy soy parte
del pueblo santo de Dios el Padre.
Él me ha hecho santo a través de tu sangre,
que me limpia de todo pecado.
Pero no solamente eso,
sino que ahora también el
Espíritu Santo me ayuda.
El mismo Espíritu que
te levantó a ti de los muertos,
está conmigo, gracias.
Ese mismo Espíritu hoy
me da dones espirituales
para demostrar el poder de Dios.
Son dones maravillosos
para que los hermanos
en la fe sean bendecidos.
Son dones impresionantes,
porque aun los incrédulos ven y temen.
Gloria a ti mi Cristo,
porque tu salvación hoy me da plenitud.
Gracias mi Señor.
Basada en 1 Corintios 1:30
«Mas por él estáis vosotros en Cristo Jesús, el cual nos ha sido hecho por Dios sabiduría, justificación, santificación y redención.»
Cristo,
Te agradezco porque viniste
a la tierra para unirte a mí.
Este hermoso plan de salvarme
fue pensado para mi beneficio.
Me hiciste justo,
puro y santo ante Dios.
Me liberaste de todos
mis pecados. Gracias Cristo.
Así mismo, hoy te doy
mi vida en agradecimiento.
Honro el gran sacrificio
que hiciste por mí.
Y te alabo porque no hay
nadie que me ame como tú.
Amén.
Sigue Orando
¡Qué bueno que has hecho estas «31 Poderosas Oraciones de la Sangre de Cristo»!
Pero si esta es la primera vez que estás orando a Dios, entonces te invitamos a hacer una oración MUY IMPORTANTE que no solo bendecirá tu presente, sino también tu futuro, incluso tu eternidad; haz hoy…
La Oración #1
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